miércoles, 21 de octubre de 2009

La luna debajo del brazo

Primer single del nuevo disco de Quique González, Daiquiri Blues. La canción, La luna debajo del brazo.



¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
Cuando gire el poniente en tu pelo.
Tú tenías que hacer lo que había que hacer
pero el mundo nunca era un pañuelo

Te vigilé las horas del viaje más largo
Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.

Conduciendo hacia el puerto de Santa María,
Con tus piernas ardiendo en el salpicadero.
Ahora es fácil decirme que no lo sabías
Pero tú me seguías el juego

Te vigilé las horas del viaje más largo
Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo

Lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos
lo perdimos tan fácil que valió la pena
y ahora quiero llamarte por teléfono
decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento
Aquello fue importante para mí

¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?

domingo, 4 de octubre de 2009

Mulhacen, 3479 metros

A la izquierda el Veleta a la derecha el Mulhacen

Son muchas (o quizá no tantas) las montañas que he pateado a lo largo de la geografía española y alguna en el extranjero, pero no ha sido hasta el pasado 3 de Octubre, cuando por fin he conseguido pasar la mítica cifra de los 3.000 metros. Para estrenarme o mejor dicho para estrenarnos que mejor que la cota más alta de la Peninsula Ibérica, el Mulhacen, que con sus 3.479 sólo es superado en España por el Teide y en Europa,según investigaciones del Isra, sería el sexto más alto detrás del Elbrus, el Mont Blanc, el Pointe Dufour, el Groosglockner y el ya mencionado Teide, casi ná.
La ascensión al Mulhacen ha sido desde hace mucho tiempo una especie de obsesión entre el grupo de amigos a los que nos gusta esto de subir montañas y tras varias reuniones para poder cuadrar nuestras apretadas agendas... que si es el cumpleaños de mi madre, que si el domingo juega mi equipo, que si me viene muy mal esa fecha, por fin pudimos señalar el 3 de octubre como el día en el que seríamos las personas más altas de España, si imaginamos por ejemplo que el Teide a esas horas estaría cubierto de una espesa niebla que impediría la subida de cualquier montañero.
En un principio el grupo lo formamos Nacho, Romel, Julin, Rubi, Edu, Isra y yo. Después por motivos laborales, Edu causa baja y se unen Juanma, David, Alfredo y los dos Álvaros, todos ellos amigos de Nacho.

Para acometer tan esperado momento elegimos el bonito pueblo alpujarreño de Trevelez como lugar de partida. Sorprende, al bajar del coche el intenso olor a jamón serrano que invade el ambiente. Para alojarnos la primera noche, unos elegimos el cálido Hostal Fernando, y otros el Camping de Trevelez.

Quedamos el sábado a las 8 de la mañana en el parking del hostal para desayunar algo en alguno de los bares de las cercanías y para desde allí comenzar la ruta que nos llevará hasta el Mulhacen. La ruta elegida es la que va de Trevelez-Siete Lagunas-Mulhacen y que nosotros terminaremos en el Refugio de Poqueira.
A las nueve de la mañana y una vez cargadas las cantimploras comenzamos a caminar, sorprende el fuerte ritmo que marcan los Álvaros, Alfredo y su perro Coco.
Hay que destacar que esta es una ruta que desde el principio "pica para arriba", el desnivel de subida es de casi 2000 metros.

En la primera parada seria, el grupo se ve reducido, los Álvaros, Alfredo y coco acusan su fuerte comienzo y deciden que no continúan y se vuelven por el mismo camino dirección a Trevelez. En este mismo punto coincidimos con dos chicos y una chica y haremos junto a ellos el trayecto hasta Siete lagunas, dónde ellos montarán sus tiendas de campaña para hacer noche y subir al día siguiente a la Alcazaba.

Tras la subida por las Chorreras, llegamos a la Laguna hondera, la más baja de siete lagunas, y se hace necesario un descanso y un tentempié para reponer unas fuerzas que nos harán mucha falta para emprender la última parte y quizá más dura de todo el recorrido, la Cuerda del Resuello, un nombre que le viene al pelo.

En esta parte, el cansancio empieza hacer mella y además, no sé si será simple sujestión o la altitud que en este punto ronda los 3.000 metros, pero más de uno sentimos cierto mareo que desaparece en cuanto vemos la última rampita que nos llevará al punto más alto de la Península.
La gran cantidad de rutas y pistas que recorren Sierra Nevada sumado a la atracción que ejercen sus numerosas cotas por encima de los 3.000 metros, hacen de este espacio natural un lugar de mucha concurrencia. En lo alto del Mulhacen coincidimos con gran cantidad de ciclistas y montañeros provenientes en su mayoría de Capileira, desde dónde las rutas son más asequibles.




Tras las fotos de rigor, el avituallamiento correspondiente y el disfrute de las vistas que ofrece el Mulhacen, emprendimos la bajada al Refugio de Poqueira dónde hariamos noche. ¿La bajada?... a tumba abierta, nada de pistas ni sendas, como se suele decir "a cuchillo".
El refugio de Poqueira tiene más de hotel o albergue que de refugio. Buenísimas instalaciones, mucha capacidad y una cena de escándalo. La verdad es que se agradece tras la paliza llegar a un lugar dónde tomarte unas cerverzas fresquitas y poder echar unas risas con los compañeros de fatiga. Lo peor del refugio, sin duda la falta de educación de gran parte de sus ocupantes, que no respetaron el sueño de los demás.


El domingo, somos los últimos en abandonar el Refugio, tras un copioso desayuno emprendemos la marcha siguiendo la pista que en unos 3,5 kilometros de suave ascensión nos lleva al Alto del Chorrillo, desde aquí un estrecho sendero con un desnivel de unos 1.200 metros, que hacemos en muchos tramos corriendo, nos llevará de nuevo a Trevelez, comienzo y fin de nuestra ruta al Mulhacen.
Este es el relato de mi primer tresmil y me gustaría destacar a parte de la satisfacción de haber alcanzado la cota más alta de la peninsula, la buena compañía y el buen rollo habido durante todo el fin de semana entre todos los miembros del grupo....¡¡¡¡Un saludo para todos!!!!! Nos vemos en las cumbres.

jueves, 1 de octubre de 2009

Picos de Europa


Aprovechando unos merecidos días de vacaciones y a la espera del plato grande, la subida al Mulhacen, he decidido marchar unos días a Picos de Europa y probar que es eso de viajar sólo. La experiencia, realmente, ha merecido la pena. Repito seguro.
He tenido la suerte de poder disfrutar de los mágicos atardeceres desde el collado Jermoso y hacer noche en un enclave único de los Picos de Europa, el Refugio de Diego Mella más conocido como el de Collado Jermoso. La subida hasta el refugio la hice desde Cordiñanes pasando por la Vega de La Sotín. La mayor dificultad: su alto desnivel en tan pocos kilómetros que hacen muy dura esta ruta.
Aquí dejo alguna foto del refugio en su entorno, protegido por La Palanca y el Llambrión o un atardecer tras la cumbre del Peña Santa.