domingo, 4 de octubre de 2009

Mulhacen, 3479 metros

A la izquierda el Veleta a la derecha el Mulhacen

Son muchas (o quizá no tantas) las montañas que he pateado a lo largo de la geografía española y alguna en el extranjero, pero no ha sido hasta el pasado 3 de Octubre, cuando por fin he conseguido pasar la mítica cifra de los 3.000 metros. Para estrenarme o mejor dicho para estrenarnos que mejor que la cota más alta de la Peninsula Ibérica, el Mulhacen, que con sus 3.479 sólo es superado en España por el Teide y en Europa,según investigaciones del Isra, sería el sexto más alto detrás del Elbrus, el Mont Blanc, el Pointe Dufour, el Groosglockner y el ya mencionado Teide, casi ná.
La ascensión al Mulhacen ha sido desde hace mucho tiempo una especie de obsesión entre el grupo de amigos a los que nos gusta esto de subir montañas y tras varias reuniones para poder cuadrar nuestras apretadas agendas... que si es el cumpleaños de mi madre, que si el domingo juega mi equipo, que si me viene muy mal esa fecha, por fin pudimos señalar el 3 de octubre como el día en el que seríamos las personas más altas de España, si imaginamos por ejemplo que el Teide a esas horas estaría cubierto de una espesa niebla que impediría la subida de cualquier montañero.
En un principio el grupo lo formamos Nacho, Romel, Julin, Rubi, Edu, Isra y yo. Después por motivos laborales, Edu causa baja y se unen Juanma, David, Alfredo y los dos Álvaros, todos ellos amigos de Nacho.

Para acometer tan esperado momento elegimos el bonito pueblo alpujarreño de Trevelez como lugar de partida. Sorprende, al bajar del coche el intenso olor a jamón serrano que invade el ambiente. Para alojarnos la primera noche, unos elegimos el cálido Hostal Fernando, y otros el Camping de Trevelez.

Quedamos el sábado a las 8 de la mañana en el parking del hostal para desayunar algo en alguno de los bares de las cercanías y para desde allí comenzar la ruta que nos llevará hasta el Mulhacen. La ruta elegida es la que va de Trevelez-Siete Lagunas-Mulhacen y que nosotros terminaremos en el Refugio de Poqueira.
A las nueve de la mañana y una vez cargadas las cantimploras comenzamos a caminar, sorprende el fuerte ritmo que marcan los Álvaros, Alfredo y su perro Coco.
Hay que destacar que esta es una ruta que desde el principio "pica para arriba", el desnivel de subida es de casi 2000 metros.

En la primera parada seria, el grupo se ve reducido, los Álvaros, Alfredo y coco acusan su fuerte comienzo y deciden que no continúan y se vuelven por el mismo camino dirección a Trevelez. En este mismo punto coincidimos con dos chicos y una chica y haremos junto a ellos el trayecto hasta Siete lagunas, dónde ellos montarán sus tiendas de campaña para hacer noche y subir al día siguiente a la Alcazaba.

Tras la subida por las Chorreras, llegamos a la Laguna hondera, la más baja de siete lagunas, y se hace necesario un descanso y un tentempié para reponer unas fuerzas que nos harán mucha falta para emprender la última parte y quizá más dura de todo el recorrido, la Cuerda del Resuello, un nombre que le viene al pelo.

En esta parte, el cansancio empieza hacer mella y además, no sé si será simple sujestión o la altitud que en este punto ronda los 3.000 metros, pero más de uno sentimos cierto mareo que desaparece en cuanto vemos la última rampita que nos llevará al punto más alto de la Península.
La gran cantidad de rutas y pistas que recorren Sierra Nevada sumado a la atracción que ejercen sus numerosas cotas por encima de los 3.000 metros, hacen de este espacio natural un lugar de mucha concurrencia. En lo alto del Mulhacen coincidimos con gran cantidad de ciclistas y montañeros provenientes en su mayoría de Capileira, desde dónde las rutas son más asequibles.


video

Tras las fotos de rigor, el avituallamiento correspondiente y el disfrute de las vistas que ofrece el Mulhacen, emprendimos la bajada al Refugio de Poqueira dónde hariamos noche. ¿La bajada?... a tumba abierta, nada de pistas ni sendas, como se suele decir "a cuchillo".
El refugio de Poqueira tiene más de hotel o albergue que de refugio. Buenísimas instalaciones, mucha capacidad y una cena de escándalo. La verdad es que se agradece tras la paliza llegar a un lugar dónde tomarte unas cerverzas fresquitas y poder echar unas risas con los compañeros de fatiga. Lo peor del refugio, sin duda la falta de educación de gran parte de sus ocupantes, que no respetaron el sueño de los demás.


El domingo, somos los últimos en abandonar el Refugio, tras un copioso desayuno emprendemos la marcha siguiendo la pista que en unos 3,5 kilometros de suave ascensión nos lleva al Alto del Chorrillo, desde aquí un estrecho sendero con un desnivel de unos 1.200 metros, que hacemos en muchos tramos corriendo, nos llevará de nuevo a Trevelez, comienzo y fin de nuestra ruta al Mulhacen.
Este es el relato de mi primer tresmil y me gustaría destacar a parte de la satisfacción de haber alcanzado la cota más alta de la peninsula, la buena compañía y el buen rollo habido durante todo el fin de semana entre todos los miembros del grupo....¡¡¡¡Un saludo para todos!!!!! Nos vemos en las cumbres.

4 comentarios:

montejo dijo...

gran crónica danito...

montejo dijo...

se te ha olvidado hablar de mi cara blanca al llegar a la cima...

Dani dijo...

jajaja Montejo, es el madridismo que te sale por los poros

Anónimo dijo...

Bueno, pues vuelvo a escribir, no sé que leches hice con el anterior que no se publicó. Cada vez mejoras tus crónicas Dani, buen tiempo, buenas sensaciones, buenas compañías... finde glorioso.
Esperemos que este sea el primer de una larga lista de tresmiles. Gracias por publicar las hazañas de Cervecepicos en tu blog.
Salu2 montañeros
Romel