Se acaba 2009 y varios de los “proyectos” montañeros que nos propusimos a mediados de año, se han visto cumplidos. Uno la subida al pico más alto de la península, el Mulhacén y otro hacer un tres mil en el Pirineo, el Garmo Negro. Para este último marcamos la fecha del 12 de diciembre previendo que a esas alturas la nieve y el hielo cubrirían la mayor parte de los Pirineos y no nos equivocamos.Una parte del grupo (Isra, Romel, Rubi, Julin y yo), salimos de Madrid a las 6 de la tarde en el nuevo y espacioso coche de Julín, que por poco se nos queda pequeño debido a la gran cantidad de material que llevamos, botas, raquetas, piolets, bastones, crampones, ropa, etc. El resto del grupo, Juanma, Nacho, Vicente y Montse saldrían a las 8. El destino, el Refugio Casa de Piedra, en Baños de Panticosa, junto al fino y famoso balneario.
Los del primer grupo llegamos casi a las 12 de la noche, una hora más tarde lo harían el resto y a pesar de la oscuridad, arriba, en lo más alto, a más de 3.000 metros, se recortaban en un cielo completamente estrellado las cumbres nevadas del Garmo Negro, y el Algas …la cosa prometía.
A las siete de la mañana, y tras un buen desayuno nos colocamos los frontales y nos dirigimos al punto de comienzo del “paseo”. Por las horas y por las escasas huellas debíamos ser de los primeros en emprender la subida.

Como viene siendo habitual, el pelotón de cabeza comandado por Juanma y Nacho imprime un fuerte ritmo, algunos preferimos ir al tran tran y disfrutar de un espectacular amanecer. Llegamos a la Mallata Alta y el grupo vuelve a dividirse definitivamente. El grupo 1 (los primeros que llegamos el Viernes) subimos al Garmo Negro, y el grupo 2 que hacia unos días había subido este pico, se dirige al Pico Los Infiernos...por encima de nuestras cabezas sobrevuela el , el rey de los Pirineos, el quebrantahuesos. Tras alucinar con el imponente vuelo de este ave amenazada, avanzamos unos metros y decidimos que subiremos a cuchillo por la canal que nos dejará en la base del Garmo Negro. Ha llegado el momento de colocarse los crampones y coger el piolet, la pared que tenemos enfrente lo hacen necesario. Al ritmo que marca Rubi vamos ascendiendo, mirar atrás o más bien hacia abajo produce cierto canguelo, un resbalón y zas…bueno, mejor mirar al frente y seguir subiendo. A pesar del cierto riesgo que puede suponer esta canal, sin duda es el momento de mayor disfrute para casi todos, excepto para el Isra que recibe la visita de “el hombre del mazo” y a partir de aquí la ruta se le hace muyyyy cuesta arriba.
Tras un largo parón para recuperar fuerzas, tomamos el sendero que en suave ascenso nos lleva hasta el collado de Argualas. Ahora sólo nos queda la última y empinada pala que nos dejará en una media hora en la cima del Garmo Negro. Este tramo, lo haremos sin Isra que tras el gran esfuerzo y coraje mostrado decide que hasta aquí ha llegado.
Las vistas desde la cima son simplemente maravillosas, Midi d ´Oiseaux, Los Infiernos, el Macizo de Vignemale, el Valle de Tena. Tras disfrutar de este lugar mágico emprendemos con mucha prudencia la bajada…impresiona el rugir de los cantos de los esquís cuando los esquiadores descienden por esta empinada rampa.
A las tres, en un llano soleado del camino hacemos un parón para comer algo y tomarnos un rico jarabe en forma de Pacharán casero que ha traído Rubi en una petaca. Con el calor en el cuerpo solo nos queda bajar hasta el refugio dónde no esperaran los de Los Infiernos y el de la Pájara .
El día acaba, con risas, buena cena, vacile al montañero errante y con nuestra participación en un reportaje que saldrá en la televisión autonómica aragonesa y en el que el punto de interés será nuestra impoluta habitación.
Algunas fotos y un vídeo de la excursión:
Vídeo desde la cima
….que en el 2010 sigamos viéndonos en las montañas. Feliz Año a todos, compañeros.
















