domingo, 21 de febrero de 2010

La Maliciosa


Con un invierno como este y tras la nevada de la última semana, es imposible resistirse y no pegarse el madrugón ( y ya van quince días consecutivos levantándome a las 6 de la mañana, ¡¡¡tengo sueño, mucho sueño!!!) para disfrutar de un día de montañismo invernal con raquetas de nieve.
Nos citamos Rubi, Isra y yo en el aparcamiento de Navacerrada a las 8 de la mañana. Por la cantidad de coches que suben a estas horas por el puerto está claro que no somos los únicos "pringaos" que han cambiado su caliente y acogedora cama por el frío y rudo tiempo con el que nos despierta el día.
A pesar de que el termómetro del coche indica -3º grados , la sensación térmica es de mucho más frío del que sufrimos en Peñalara el fin de semana pasado, cuándo marcaba -11º. Todo culpa del fino viento y la niebla.
Confiados por la previsión metereológica que anunciaba un día despejado, sin apenas complicaciones, emprendemos la marcha a las 8:45 dirección Cabezas de Hierro. La idea inicial era subir al Alto de Guarramillas (Bola del Mundo) y de allí por el Collado de Valdemartín hasta las Cabezas de Hierro y hacer la vuelta por el mismo camino. Y digo que la idea era esta porque por causas mayores hubo que cambiarla. O bien leímos mal la previsión o el sustituto de Montesdeoca estaba de libranza, pero el caso es que el cielo despejado brillaba por su ausencia y en su lugar una espesa niebla y una fuerte ventisca impedía ver apenas cinco metros más adelante... y nosotros sin GPS. A duras penas y siguiendo algunas huellas conseguimos enlazar con las zetas que llegan hasta Bola. En mitad de la subida nos cruzamos con un montañero solitario, Pablo, que bajaba de las antenas y que nos dice que tenía intención de ir hasta la Maliciosa pero que la cosa por ahí arriba está mucho peor, le contamos que nosotros vamos a Cabezas de Hierro y que si quiere puede acompañarnos, acepta la invitación y en pocos minutos llegamos al alto.
Efectivamente, como bien dijo Pablo, aquí todo está mucho peor, ni siquiera conseguimos ver las famosas antenas que en condiciones normales se verían hasta desde Madrid. Tras unos momentos de dudas, decidimos que visto lo visto (mejor dicho, no visto lo no visto) mejor volvernos para el puerto, tomarnos unas cervezas o unos caldos y volvernos para casa. Pero aquí es cuando aparece otro montañero solitario, Jesús, le preguntamos que dónde va y que si lleva GPS, nos dice que va a La Maliciosa y que sí, lleva GPS, nos acoplamos y el grupo de tres que tenía previsto ir a Cabezas es ahora de cinco y va a La Maliciosa, eso sí a ciegas y confiando en ese pequeño GPS de pulsera que nuestro nuevo compañero lleva en una de sus muñecas. Charlando como si los cinco nos conociésemos de toda la vida (me gusta el buen rollo que suele haber en la montaña), entre la niebla, la ventisca y aveces algún esporádico claro vamos avanzando hasta llegar a La Maliciosa.
En la cima, el frío y el viento se acentúa pero tal vez por un gesto de los dioses, la nubes se abren y nos permiten por unos minutos disfrutar de unas espectaculares vistas de Navacerrada pueblo, del cordal de Cuelgamuros, Abantos y hasta las Machotas. Tras las fotos de rigor y un rápido tentempié, volvemos otra vez a ciegas por dónde hemos venido. Ahora la bajada desde el Alto de Guarramillas hasta el Puerto está totalmente despejada y se puede observar la gran cantidad de nieve que caída en los últimos días en nuestra sierra. Entre plásticos, trineos y sonidos de ambulancia llegamos a un atestado aparcamiento, intercambiamos teléfonos y mails con nuestros compañeros de marcha y el grupo inicial de tres se da un merecido homenaje en forma de montado (de casi un barra) en el mítico Romantic de Guadarrama.

Comenzando la ruta desde el Puerto de Navacerrada

Entre la espesa niebla se intuyen las siluetas de Rubi e Isra

Parece que refresca

Si te fijas se ven las antenas

Último repecho a la Maliciosa

Y las nubes nos dan una tregua

En la cima de La Maliciosa

Un claro en las nubes, abajo el embalse de Navacerrada


La Maliciosa desde el Collado del Piornal

En la Bola

Rubi bajando al Puerto de Navacerrada

Bajando con el Embalse de Navacerrada de fondo

Al fondo Abantos y Las Machotas

Puerto de Navacerrada

Las antenas del alto de Guarramillas y la Maliciosa iluminada

1 comentario:

montejo dijo...

buena crónica. se ajusta fielmente a lo vivido. te ha faltado decir que no meamos en todo el camino por no sacarla en condiciones tan adversas...je,je...