martes, 14 de septiembre de 2010

Pic Neouvielle 3091

Pequeño nevero con el Neouvielle al fondo

Aprovechando las vacaciones con mi amiga Miriam por los Pirineos franceses me había propuesto hacer algún pico que tuviese cero complicaciones técnicas y que se pudiese hacer en un solo día. Como la entrada al país galo la haríamos por Bielsa, tuve conocimiento por medio de algunos libros y mapas de la existencia del Pic Neouville, que está enclavado dentro bonita reserva que lleva el mismo nombre. Nos despertamos tempranito en el Área Municipal de Pineta (¡¡¡impresionante lugar para pernoctar!!!) en la que habíamos pasado dos noches y tiramos dirección al túnel de Bielsa para pasar la frontera. Primer contratiempo, el túnel está de obras y no abre hasta las 8, toca esperar. Mi idea de subir tempranito empieza a desvanecerse. A las 8:05 nos dan paso por el túnel, llegamos al desvio a la Reserva, paramos en un coqueto bar y desayunamos, ponernos a preparar el desayuno antes de la subida nos haría retrasarnos bastante más. A las 9 subimos dirección a la reserva. Segundo contratiempo, me “fumo” el desvío que lleva al Lago d´Auberte, punto de inicio de la ruta, y me voy hasta el lago Cap de Long. Vuelta hacia atrás, cogemos el devío correctamente y a las 10 llegamos al punto de inicio. Preparamos mochilas y Miriam se queda estirando, en principio si sube lo hará a su ritmo y tranquilamente, me dice que me vaya sólo. Son las 10:15…buenísima hora para andar (nótese la ironía).

El lago d ´Aubert

En lo que pude informarme de esta ruta, está catalogada como una de las más fáciles del Pirineo y quizá técnicamente en verano lo sea, ahora, que no me digan que está bien indicada y que no hay que estar bien preparado físicamente. La ascensión se hace por un glaciar residual, con sus piedras, piedrecitas y piedrones que dificultan muchísimo llevar un paso y un ritmo normales, además hay marcados con hitos muchos caminos diferentes lo que hacen que te vuelvas un poco loco buscando el más apropiado…quizá yo sea un poco paquete pero si no llega a ser por el GPS, quizá me hubiese ocurrido como a Miriam que siguiendo los hitos tomó el camino que sube al Torreon de Raumond.


En algo más de dos horas estaba en la cima, comí, descansé, disfrute con los descarados pajarillos que se comen las migas que vamos dejando, hice fotos, me acordé de dos personas que ya no están con nosotros y que hubiesen disfrutado tanto como lo estaba haciendo yo en ese momento… y en el momento que me disponía a empezar a recoger para emprender la vuelta sonó un silbido familiar “fififififiu”, miro hacia abajo y veo unos brazos que me saludan, me fijo ¡¡¡es Miriam!!!, que está pasando bajo la cima y se la está pasando de largo, le digo que vuelva hacía atrás, bajo a buscarla y subo con ella para acompañarla en su primer tresmil…la verdad es que no me esperaba que apareciese por allí. Pues una hora más en la cima, a lo lejos pueden verse El cilindro Marboré, Monte Perdido, el Casco, la Brecha, los Astazus, el Taillón, el macizo de Vignemale…y cientos de picos que no conozco. Tras el disfrute, toca bajar, en hora y media estamos en la furgo, En total han sido casi 10 km y cuatro horas de marcha sin contar las paradas. Personalmente, exceptuando las impresionantes vistas y la buena compañía en la bajada, la ruta en sí no me ha gustado, odio tanta roca…y mis tobillos también.

Al fondo Gavarnie con el Casco y la Brecha de Roland

Con Miriam en la cima

Aquí la ruta:

1 comentario:

Rodri dijo...

Has estado por la brecha!!! que guapo, eso lo quiero hacer yo tambien, tiene que ser un pasote...