lunes, 27 de diciembre de 2010

Despidiendo el año en Peñalara


Es ver las cumbres de la sierra cubiertas de nieve y me entra una cosa así por dentro que no puedo resistir...el ansia viva que diría José Mota. Entonces, el día 24 es nochebuena y me gusta salir un poco durante el día y tomarme unas cervezas, no puede ser, el 25 después del atracón de la noche anterior apetece más bien poco ponerse a patear, tampoco puede ser, así que sólo me quedaba el 26 para quitarme un poco el mono. Pues nada, toca madrugar ,y hoy más que nunca, si se quiere tener un día relajado sin atascos ni agobios, que es de lo que se trata cuando vas a la montaña. Pero sé
que no es el mejor día: Domingo+navidad+nevada reciente = La sierra de Madrid parece el parque sindical.
Cuando llego a Cotos no son las todavía las 8 de la mañana y aún es de noche. En el parking se ve más movimiento del habitual al de un fin de semana normal a estas horas. Numerosos montañeros preparan sus macutos, algunos con cuerdas, crampones y piolets, otros con raquetas, otros con esquís de travesía. Promete ser un gran día. El sol empieza a asomar a mi espalda, por la Cuerda Larga. No siento mucho frío, a pesar de las previsiones. Me calzo las botas, preparo el equipo (raquetas incluidas) y comienzo la marcha. El camino me lo sé prácticamente de memoria, si no me equivoco creo que este año he pasado por aquí al menos unas tres veces, pero en esta ocasión es diferente, todo está cubierto de nieve. Por lo temprano de las horas y que todavía no ha pasado mucha gente, la nieve está perfecta para caminar sin tener que llevar ni raquetas ni crampones. Tomo el camino que indica a las cumbres. Ya me gustaría haber ido por la Laguna y subir por alguno de los tubos... pero yendo sólo mejor hacer algo más seguro.
El sol empieza a salir y la nieve empieza a ablandarse, momento para ponerse las raquetas que para eso las he cargado y con ellas puestas llego hasta el cordal que lleva a Dos hermanas, allí la nieve pierde todo su espesor y se convierte en una fina capa de hielo. Me quito las raquetas y continúo "a pelo". Por vagueza no he sacado los crampones y eso me supone algún que otro susto en forma de resbalón pero la cosa no va a mayores y llego sano y salvo al punto más alto de la Comunidad de Madrid, Peñalara. En la cima llegamos a ser un máximo de 6 personas. Durante más de media hora disfruto de las espectaculares vistas de Segovia y de toda la Sierra completamente nevada.
Me calzo lo crampones, ahora sí, y empiezo a bajar por el mismo trayecto de subida. Por el camino de vuelta me encuentro con muchísimos montañeros a los que, por las horas que son, supongo se les han pegado las sábanas. Creo que he tenido mucha suerte de haber disfrutado de la cima sin apenas gente.
Cuando bajo a Cotos,horror, la idea de tomarme un caldito y un bocata en la furgo se desvanece...y es que
Domingo+navidad+nevada reciente = La sierra de madrid parece el parque sindical. Mejor como en casa. Cojo la furgo y tras casi media hora consigo salir del parking...eso sí con el ansia calmada y una amplia sonrisa.

Feliz año 2011 para todos aquellos que pasais por aquí aunque sólo sea unos segundos y en especial para todos con los que he podido compartir tan buenos y también duros momentos a lo largo de este 2010. Y un recuerdo muy especial para una grandísima persona enamorada de las montañas que desgraciadamente en este año nos dejó. Para tí Juanma.








1 comentario:

Alicia dijo...

Fantástica manera de despedir el año. ¡Feliz 2011 para ti también!